facebook
Menu

Año 6 #64 Febrero 2020

Horacio Salgán & Ubaldo de Lío en vivo

El dúo Salgán-De Lío integra lo mejor de las formaciones tangueras. Dos grandes intérpretes y dos grandes compositores

El tango es un misterio, una música tan rica que no se acaba nunca. Es sorprendente que una música popular tenga esa repercusión y esa jerarquía. Le puedo dar un ejemplo que sintetiza la evolución que tuvo el tango: cuando era chico yo recuerdo que la gente hablaba del tango “El entrerriano” y decía “es un tango de Rosendo”. Con el pasar de los años me enteré de que el autor era Rosendo Mendizábal. ¿Y por qué no daba a conocer su apellido este señor? Porque era profesor de algunas niñas de familia, que si se hubieran enterado de que componía tango urgentemente lo hubieran despedido. Fíjese lo que ha transcurrido desde eso hasta hoy. Han tocado tango los más grandes músicos del mundo, Artur Rubinstein, por ejemplo. La sinfónica de Berlín hace “A fuego lento” y me lo dedica en el día de mi cumpleaños. Lalo Schiffrin me cuenta que cuando iba a la casa de Stravinski, él le pedía que tocara música mía. Le cuento esto no para hacer un autoelogio, sino para explicar adónde llegó el tango, habiendo surgido como una cuestión non sancta. Otro ejemplo de lo que era el tango hace unos años: cuando el padre de Julio y Francisco De Caro, que era un italiano que tenía un conservatorio, se enteró de que sus hijos tocaban tango, los echó de la casa. ¡No sé cuánto tiempo estuvieron por ahí! No era ninguna pavada, era grave la cosa. [Horacio Salgán para Página 12 (23-5-2010), entrevista de Karina Micheletto]

 

  • Horacio Salgán
    Salgán, Horacio

    Horacio Adolfo Salgán (Buenos Aires, 15 de junio de 1916) es un pianista, compositor y director de orquesta considerado uno de los máximos referentes del tango y uno de los iniciadores del llamado "tango de vanguardia".

    En su desempeño como ejecutante musical se destaca su dúo con el guitarrista Ubaldo de Lío y el Quinteto Real, junto a otras grandes figuras del tango, como Enrique Mario Francini (violín), Pedro Laurenz (bandoneón) y Rafael Ferro (contrabajo).

    Entre sus composiciones se destaca el conocido tango "A fuego lento". En 2005 recibió el Premio Konex de Brillante, máximo reconocimiento de la institución, por su lugar en la Música Popular.

    Desde que nació, oía a su padre tocar el piano en el salón de la casa como aficionado. Comenzó a estudiar piano a los 6 años de edad. A los 13 ya era el mejor alumno del Conservatorio Municipal, donde interpretaba obras de Bach, Beethoven, Chopin, Debussy y Ravel. Debido a las necesidades económicas de su familia, en 1930 (a los 14 años) empezó a trabajar, acompañando al piano  las matinés del cine de su barrio.

    Tocó en orquestas de baile, en casamientos y como organista de iglesia. A los 18 años se sumó al plantel de Radio Belgrano como solista. Acompañó al dúo folclórico Martínez-Ledesma, relevando a dos pianistas que le antecedieron: nada menos que el "Mono" Villegas y Carlos García.

    A los 20 años fue descubierto por Roberto Firpo (director de orquesta típica), quien lo contrató para su orquesta. Ese mismo año (1936) debutó como arreglador de la orquesta de Miguel Caló.

    A fines de 1942 realizó su primera grabación (en la compañía discográfica RCA), y en 1944 convocó a varios músicos de tango para crear su propia orquesta.

    Lo despidieron de Radio Belgrano y más tarde del sello RCA porque consideraban que su orquesta sonaba "rara" (con demasiadas disonancias) y su cantante, Edmundo Rivero cantaba "mal" (con ritmo demasiado sincopado). No quedaron registros de esa primera orquesta, ni de los primeros tangos con Edmundo Rivero. Su orquesta duró hasta 1947. A partir de ese momento, Salgán se dedicó a componer y a enseñar, y en 1950 regresó con una nueva orquesta.

    En 1950, graba con Ástor Piazzolla, quién en la década siguiente se consagrará como máximo exponente del tango de vanguardia, un disco titulado Para fanáticos solamente, que en el lado A lleva dos temas interpretados por Piazzolla y en el lado B su extraordinario "A fuego lento", que se convertirá en el tema más célebres de Salgán.

    En 1960 formó y dirigió el Quinteto Real, cuyo objetivo era crear tangos instrumentales diseñados más para escuchar que para bailar. Fue uno de los grupos de tango más sólidos que se ha conocido. Lo integraban:

    Horacio Salgán: piano

    Enrique Mario Francini: violín

    Pedro Laurenz: bandoneón

    Ubaldo De Lío: guitarra

    Rafael Ferro: contrabajo

    En 1970 tocó en el Lincoln Center (de Nueva York) y en 1972 en el Teatro Colón (de Buenos Aires). En 1973 grabó, junto a Ubaldo De Lío, el cantante tucumano Miguel Montero y su Nuevo Quinteto Real, el disco Los cosos de Buenos Aires, con letras de Roberto Lambertucci. Participaron de ese nuevo quinteto, los consagrados músicos Antonio Agri, en violín y Leopoldo Federico en bandoneón. En 1976 estrenó el Oratorio Carlos Gardel (de 42 minutos), con letra del poeta Horacio Ferrer. Utiliza los elementos usuales de un oratorio: orquesta, coro, recitante y solistas, y contiene ritmos de tango, zamba, milonga campera y malambo.

    En los años ochenta volvió a tocar con el cantante Edmundo Rivero, esta vez dejando un registro fonográfico. Grabó también algunos tangos con Roberto Goyeneche y Horacio Deval.

    En casi ochenta años como profesional (desde 1930), compuso o arregló unas 400 obras. Su uso del piano es casi orquestal. Por eso las obras resultan bastante difíciles. Ha asumido el compromiso de tocar todo lo que escribe, ya que dice que "Sería injusto dejarles el problema a los demás". Se considera el único tanguero abstemio: "Para muchos, yo era el gil del ambiente. Se preguntaban: '¿Y este tipo cómo se divierte?'. Pero nunca me aburrí. Sólo puedo decir que siempre tuve otras maneras personales de divertirme".

    Su última actuación ante un público masivo fue en 2010, en el marco de los festejos por el Bicentenario. Actuó con su orquesta en la película documental Café de los maestros (2008) dirigido por Miguel Kohan y en el álbum Café de los Maestros Vol. 1 y 2 (2005) en el que registró "A fuego lento" y "La llamo silbando".

Más en este número « jazzahead! La gallina degollada »